jueves, 21 de febrero de 2008

Cualquiera de las técnicas de meditación que os he dado son independientes de mí

― mi presencia o ausencia no creará ninguna diferencia ― dependen totalmente de tí.
No es mi presencia sino la vuestra que es necesaria para que funcionen. No es mi estar, sino tu estar, tu presencia en el momento, tu atención, tu consciencia, lo que te va a ayudar.

El pasado del hombre es en diferentes formas, una historia de explotación. E incluso La gente aparentemente “espiritual” no ha podido resistir la tentación de explotar. De cien maestros, el noventa y nueve por ciento intentaron imponer la idea de que “ sin mi no puedes crecer, tu transformación no es posible. “Dame toda tu responsabilidad”. Pero en el momento en que le das tu responsabilidad a alguien, sin darte cuenta le estás dando también tu libertad.

Y naturalmente, todos estos maestros morirán un día y dejarán tras de sí una larga cadena de esclavos: Cristianos, Judíos, Indús, Mahometanos. ¿Qué hace esta gente? ¿Para qué son cristianos? Si quieres ser algo sé un Cristo, pero nunca un cristiano.¿Te das cuenta de la humillación que significa ser llamado Cristiano? ¿Un seguidor de alguien que murió hace dos mil años?

Toda la humanidad está siguiendo muerte. ¿Acaso no es extraño que la vida siga a la muerte, que lo vivos estén dominados por los muertos, que los vivos dependan de los muertos y de sus promesas de que “vendremos y te salvaremos”?

Ninguno de ellos ha venido a salvarte.

De hecho nadie puede salvar a nadie; está en contra de las bases de la verdad, la libertad y la individualidad.

En lo que a mi respecta, estoy simplemente haciendo un esfuerzo para liberarte de todo, incluso de mí mismo, para que puedas recorrer tú solo el camino de la verdad.

Osho





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