martes 17 de noviembre de 2009

MADUREZ SIGNIFICA QUE HAS DEJADO DE SER UN ESTÚPIDO ROMÁNTICO.

La naturaleza romántica está bien si eres poeta, y los poetas no tienen fama de ser buenos maridos ni esposas.

De hecho, los poetas casi siempre son solteros, tontean pero nunca pican, por eso su romance sigue vivo.

Siguen escribiendo poesía, bella poesía.

No deberíamos casarnos con una mujer o un hombre cuando nos encontramos en un momento poético. Deberíamos esperar a que llegase el momento prosaico, y después sentar la cabeza.

Porque el día a día es más prosaico que poético.

Habría que ser lo bastante maduro.

Madurez significa que has dejado de ser un estúpido romántico.

Has entendido la vida, has entendido la responsabilidad sobre tu vida, has entendido los problemas de estar con otra persona.

Aceptas todas esas dificultades y, a pesar de eso, decides vivir con la otra persona.

No estás esperando que todo sea como estar en el cielo, que todo sean rosas.

No estás esperando bobadas; sabes que la realidad es dura, difícil.

Hay rosas pero son pocas y alejadas una de otra, sin embargo hay muchas espinas. Si eres consciente de todos estos problemas y decides que vale la pena arriesgarse con una persona antes que estar solo, entonces, cásate.

De este modo, el matrimonio no matará el amor, porque este amor es realista.

El matrimonio sólo mata el amor romántico.

Y el amor romántico es lo que la gente llama amor adolescente.

No puedes confiar en él.

No deberías considerarlo un alimento.

Es como un helado, se puede comer a veces, pero no puedes mantenerte a base de helados.

La vida tiene que volverse más realista, más prosaica.

OSHO

jueves 22 de octubre de 2009

TEN UN POCO MÁS DE VALOR, ENTRA EN LO DESCONOCIDO.

Siempre que se te presente un desafío, dale la bienvenida, no lo evites.

Y siempre que se te presente una aventura, no escapes de ella.

Inicia el viaje, empiézalo.


Nadie pierde nada por ser audaz. No estoy diciendo que el sendero de la aventura sea un lecho de rosas, porque no lo es. Las rosas son escasas y distantes entre sí, y abundan las espinas. Pero cuando se acepta una vida de aventura uno crece, cristaliza.

La gente corriente acepta una vida de seguridad, no de aventura: un buen trabajo, una buena casa, una buena esposa, un buen marido y buenos hijos... y la gente se queda satisfecha. La gente está satisfecha viviendo y muriendo cómodamente, como si la comodidad fuese el objetivo final.

Y lo que ocurre es que esas personas nunca crecen, nunca alcanzan ninguna cima, nunca realizan lo que Maslow llamó "actualización".

Se quedan en meras posibilidades. Es como si una semilla eligiese quedarse escondida en una casa y no estuviese dispuesta a correr la aventura de caer en el suelo.

Es peligroso, porque la semilla deberá morir.

Es peligroso, porque la semilla no sabe qué pasará cuando haya desaparecido.

Ninguna semilla sabe nunca qué sucede una vez que ha muerto. ¿Cómo podría saberlo? El árbol puede surgir o no....

No te confines en lo cómodo, en lo familiar, en lo seguro; no bases tu filosofía en las promesas de una compañía de seguros. Ten un poco más de valor, entra en lo desconocido".

OSHO

martes 29 de septiembre de 2009

EL CRECIMIENTO SIGNIFICA QUE NACES CADA DÍA.


El nacimiento físico puede ser natural si lo aceptas, y lo mismo ocurre con tu nacimiento como ser amoroso.

El crecimiento significa que naces cada día.

El nacimiento no termina el día en que naciste; ese día simplemente empieza, no es más que un comienzo.

El día que abandonaste el vientre de tu madre no naciste, simplemente empezaste a nacer; no fue más que el comienzo. Una persona continúa naciendo hasta que muere.

No es que nazcas en un momento puntual.

Tu proceso de nacimiento continúa durante setenta, ochenta, noventa años, tantos años como vivas.

Es un continuum.


Todos los días te sentirás dichoso: te saldrán nuevas hojas, nuevos brotes, nuevas flores, nuevas ramas, te elevarás cada vez más y alcanzarás mayor altura.


Profundizarás más, te elevarás más; alcanzarás las cumbres. El crecimiento no será doloroso.


En cambio, el crecimiento es doloroso; por ti y por tu condicionamiento.


Te han enseñado a no crecer; te han enseñado a permanecer estático, te han enseñado a apegarte a lo familiar y a lo conocido.


Por eso cada vez que lo conocido se te escapa de las manos empiezas a llorar.


Se ha roto un juguete, te han quitado el chupete.


Recuerda: solo hay una cosa que te ayudará, y es la conciencia; nada más. Si no aceptas la vida y el amor con todos sus altibajos, el crecimiento seguirá siendo doloroso.


Hay que aceptar el verano y también el invierno.


Eso es lo que yo denomino meditación.


La meditación es cuando te vacían de todo lo viejo, lo dicho y hecho ya mil veces.


Cuando ocurre eso, ves.


O más bien, se produce la visión, el nacimiento de lo nuevo.


OSHO

domingo 13 de septiembre de 2009

EL SUCEDER ES LO QUE APARECE EN EL CAMINO DE LA ENTREGA.

La entrega significa total ausencia de voluntad propia.

No tienes voluntad propia, te sientes indefenso, no eres capaz de hacer nada.

Estás tan totalmente desvalido que no eres capaz ni de decir que existe la voluntad; el concepto mismo de voluntad es ilusorio.

No tienes voluntad. Más bien al contrario, tienes un destino, no una voluntad, por eso sólo puedes entregarte.

No es que te entregues, es que no puedes hacer nada más.

En el camino de la entrega, realmente el ofrecimiento no es posible, porque todo ofrecimiento se basa en la voluntad: tú ofreces, tú estás allí.

En el camino de la entrega el ofrecimiento sucede, pero el que se entrega nunca lo sabe.

No puede saberlo, no puede decir,

«He ofrecido mi mente a lo Divino».

En realidad, no puede hablar en términos de acciones, sólo puede hablar en términos de sucesos.

A lo más puede decir,

«La ofrenda ha sucedido».

Sin una voluntad no puedes tener un ego y sin un ego no puedes hablar de nada como de un acto.

Por eso el «suceder» es lo que aparece en el camino de la entrega.

La entrega en sí misma es un suceder.

OSHO

miércoles 26 de agosto de 2009

LA GENTE SEGURA LLEVA UNA VIDA BURGUESA.


No hay planificación en la existencia; su belleza radica en que no se puede planificar.

Una vida no planificada posee una belleza tremenda porque siempre hay una sorpresa esperando en el futuro.

El futuro no va a ser simplemente una repetición; algo nuevo acontece siempre y uno no puede darlo por hecho.
La gente segura lleva una vida burguesa.

Esto significa levantarse a las siete y media, tomar el desayuno a las ocho, subir a las ocho y media al tren que os llevará a la ciudad, regresar a las cinco y media, tomar el té, leer el periódico, ver la televisión, luego cenar, hacer el amor con la mujer sin ningún amor e irse a la cama.

Eso mismo vuelve a empezar al día siguiente.

Todo está asentado y no hay sorpresa: el futuro no será otra cosa que el pasado repetido una y otra vez. Desde luego, no hay miedo. Habéis hecho estas cosas tantas veces que habéis adquirido destreza. Podéis hacerlas otra vez.
Con lo nuevo hay miedo, porque nunca se sabe si uno será capaz de hacerlo.

Uno está haciendo siempre por primera vez, de modo que siempre se está inseguro acerca de si se va a conseguir.

Pero en ese entusiasmo y en esa aventura están la vida... digamos estar vivos, porque la «vida» también se ha convertido en una palabra aburrida y muerta..., estar vivos y fluyendo.

OSHO

lunes 10 de agosto de 2009

¡PIENSA ANTES DE SALTAR!




Tan sólo medita sobre algunos de los sutras de Murphy.

Primero:

Es bueno estar casado de vez en cuando.

Segundo:

Un hombre listo le dice a una mujer que la comprende, un hombre estúpido trata de demostrarlo.

Tercero:

El matrimonio es un circo de tres anillos: anillo de pedida, anillo de boda y anillo de sufrir.

Cuarto:

Puede que el matrimonio haga girar al mundo, pero eso también lo hace un puñetazo en la nariz.

Quinto:

Cómo salvar un matrimonio del divorcio: la única manera es no presentarse a la boda.

Sexto:

La mujer es el segundo error de Dios -el hombre es el primero, obviamente-, y dos errores juntos no crean un acierto.

Y el último:

Una mujer tiene derecho a la vida, la libertad y la persecución del hombre.

¡Así que ten cuidado! Si quieres casarte, ¿quién soy yo para objetar?

Sólo puedo hacerte un poco más consciente.

¡Piensa antes de saltar!"

OSHO

domingo 19 de julio de 2009

La persona creativa sigue siendo siempre un niño.


"La persona creativa tiene que superar el miedo a equivocarse, a que se rían de él, a la opinión pública.

El que quiera ser creativo tiene que ser lo suficientemente valiente para ser un loco porque, al principio, todo atrevimiento es una locura, y al principio la gente se va a reír de cualquier cosa que hagas, después, poco a poco llegará el reconocimiento.


Cuando la gente empieza a aplaudir, la persona creativa ya no está interesada, porque la gente aplaude cuando ve algo que reconoce, así que significa que ya es viejo, que ya está repetido.


Ahora tiene que empezar de nuevo, y siempre tiene que empezar por el ABC.
Por eso, la persona creativa sigue siendo siempre un niño, fresca.



La persona creativa es siempre un amateur, quiero decir, eternamente. En el momento en que siente que se ha vuelto un experto, se vuelve alerta y tiene que cambiar.

El experto es alguien que ya está muerto, cuyo ser tiene un modo fijo. Es un personaje, un patrón, y es predecible. Si eres creativo, siempre estás fluyendo, no tienes modo, ni patrón fijo, no tienes personaje.


El hombre más rico no tiene una personalidad fija.


Es fluído, no hace más que moverse en dimensiones diferentes.

Busca e indaga por todas las direcciones, es siempre un niño con mirada de asombro, siempre está asombrado, anda siempre buscando y corriendo tras las mariposas y recogiendo piedrecitas.

Nunca tiene la sensación de que ha llegado, nunca.

Toda su vida consiste en llegar y partir, pero nunca llega a un punto en el que diga que ahora ha llegado, los que dicen que han llegado están muertos, son cadáveres, van cargando con sus tumbas".

Osho

lunes 6 de julio de 2009

El pasado se convierte en una barrera.


Si sigues arrastrando imágenes del pasado, nunca podrás ver lo nuevo.

Tus ojos estarán tapados por tus experiencias, tus expectativas, y esos ojos no podrán ver aquello que te confronta.

Así es como vamos perdiéndonos la vida: el pasado se convierte en una barrera que te encierra, te atrapa dentro de algo que ya no existe.

Te quedas encapsulado en lo muerto.

Y cuanta más experiencia acumules, cuanto más vayas creciendo, más y más grueso será el caparazón de la experiencia muerta que te rodea.

Estarás cada vez más cerrado.

Paulatinamente todas las puertas y ventanas se cierran. Entonces existes, pero existes alienado, desarraigado.

En tal caso no estás en comunión con la vida.

No estás en comunión con los árboles, las estrellas y las montañas.

No puedes estar en comunión porque la gran Muralla China de tu pasado te rodea.

Cuando digo que te vuelvas receptivo, me refiero a que vuelvas a ser un niño otra vez.

OSHO

miércoles 24 de junio de 2009

El amor no es un negocio, así que deja de tratarlo como tal.


Sino, malograrás tu vida, el amor y todo lo que hay de hermoso en ello, porque todo lo que es bello no es en absoluto negociable.

El negocio es la cosa más fea del mundo, un mal necesario.

Pero la existencia no sabe acerca de negocios.

Los árboles florecen, no es un negocio; las estrellas brillan, no es un negocio y no tienes que pagar por ello y nadie te exige nada.

Un pájaro viene y se posa en tu puerta, te canta una canción y no te pide un certificado o algo así.

Ha cantado su canción y luego, muy contento se va volando, sin dejar huellas.

Así es como el amor crece.

Da y no esperes a ver cuánto puedes conseguir.
Conviértete en un individuo, eso es lo primero.

Lo segundo: no esperes perfección, no pidas y no exijas.

Ama a la gente común.

No hay nada de malo en la gente común.

La gente común es extraordinaria ¡Cada ser humano es tan único!
Ten respeto por ese ser único.

Tercero: da y da sin ninguna condición, y sabrás qué es el amor. No lo puedo definir. Puedo enseñarte la forma en que crece.

Te puedo enseñar cómo plantar un rosal, cómo regarlo, cómo fertilizarlo, cómo protegerlo.

Luego un día, inesperadamente, aparece la rosa, y tu casa se llena de fragancia.

Así es como ocurre el amor.

Osho

sábado 20 de junio de 2009

"¿Cuál es mi destino? ¿Por qué estoy aquí?"

Un hombre se convierte en buscador en el momento en que se da cuenta que esta existencia mundana no puede ser todo lo que hay.

La vida debe contener mucho más. Debe haber tesoros de los cuales uno no está consciente, de otra forma, simplemente levantarse cada mañana, comer tu comida, ir a tu trabajo, volver a tu hogar y moverse en un círculo de la cuna a la tumba...

¿Piensas tú que esa rutina es vida?

¿Piensas tú que esta rutina puede darle un cantar y un danzar a tu corazón?

Si tienes un poco de inteligencia, te rehusarás a vivir esta rutina.

Esta rutina no es vida, es simplemente vegetar.

¡No vegetes!

Lucha por vivir, y por vivir tan completamente como te sea posible.

Reclama tu derecho.
En la India tienen un proverbio:
"Ni aún la madre le dará leche al niño, si el niño no llora."
El niño debe demandar. Aún a la madre... a menos que el niño demande, el deseo del niño, el hambre del niño, no significa nada.

La existencia es nuestra madre, y tienes que pedir, tienes que demandar, tienes que insistir por el significado, por la significación de porqué has nacido y se te pide que sigas viviendo

¿cuál es el propósito?
En el momento en que la idea de propósito, y significado aparece en ti, te has convertido en un sannyasin, un buscador de la verdad.

Y el día que encuentres tu propio tesoro, trae tanta alegría, tanta bendición, tanta felicidad, donde sea que estés, crea una atmósfera, una fragancia que no es de esta tierra, pertenece al más allá.

Osho